¡QUÉ JÍBARA, QUÉ BOMBA Y QUÉ PLENA!

DIRIGE: ESTEFANÍA ALMONACID VELOSA
Mamá me dijo un día
Que cantara y no llorara
Que la vida es bobería
Ay, que de pronto se acaba
El Títere, Louie Ramírez
Introducción
Te propongo darle play a las canciones, leer y escribir y quizás bailar o caminar, charlar. Encontrar en las canciones lo que siempre ha sido solo nuestro, la imaginación. Te propongo una tandita de canciones, una tandita de poemas, de relatos, crónicas y un collage de textos que se mezclan con la orquesta. Leer las canciones, bailar los libros. Mira que la salsa no es solo sabrosura, que es mucho más, es un estado psicodélico en el que se viaja a lugares absurdos. Mira que en ¡Qué jíbara, qué bomba y qué plena! la rumba sucederá en el bar, el barrio, la cancha, otro planeta, la habitación, algún santuario, una librería.
PROGRAMA
Sesión 1
El Barrio, lugar del galanteo salsero
Caminemos por El Barrio con la gallada de la Calle Mocha, con el Longplay, bien chévere, un sábado, el día perfecto para tirarse la plata, en la esquinita a bailar Tito Puentes. Lento y rápido a lo boogaloo o a lo charanga brava, sin abandonar la bacanería, a pesar de la derrota. Sábado-sueño, sábado-juego, sábado-parlado, sábado-beba, sábado-chisme, sábado-hembrita, el sábado-pinta. El Barrio tiene su manera de ser: desde el sol infatigable hasta el ocaso que reposa en los rostros de los vecinos que sacan las sillas, el parqués y los discos de Daniel Santos.
Bienvenidos al barrio con su aleteo musical, ese lugar donde no es fácil salir bien librado de la nostalgia. Sentémonos en el asfalto y deslicemos las canciones alegres y de ebrios deseos que dan paso al domingo.
Sesión 2
La salsa en Bogotá, los rostros de la bohemia ácida
Del bar Mozambique se dice que fue la primera gran discoteca salsera de Bogotá. Su fundador, Senén Mosquera, era arquero de Millonarios, un experto atajando penales. Verlo bien pintoso caminando con un disco que consiguió en El Palacio de la Música por la Caracas en el 69, todo un lover salvaje. ¿Cómo fue Mozambique? Ese lugar frenético que logró calentar un poquito a Bogotá cuando sí hacía frío.
Como El Mozambique, conozcamos a los personaje que hacen bailar a la ciudad, puro sabor, puro swing, compadre.
Sesión 3
El erotismo, lo trans, los antihéroes, la ciencia ficción y otras formas de guiñarle a la salsa
Imagina que el primer hombre que llegue a Marte se eche un buen paso con Roberto Roena en su traje espacial. O qué tal si vamos al patio de la casa y jugamos a que las Barbies bailan.
Llega lo nocturno para llamar a Olga Gillot a la tarima para que nos cante algo bien caliente. Finalmente, cuando sea hora de hacerse las uñas, pintarse el pelo y ponerse el tacón para ser marinero. Llegarán las minihistorias soneras con temática trans, otras más que están guardadas en el carterón del gran varón. Todo para explorar la salsa donde no pensamos que podía sonar.
Sesión 4
Contar de otra manera la salsa
Salgámonos de la rumba, del bar, de la noche, de los conciertos, de la soledad de la barra, del trago, del bochinche y la pelea. Yo te propongo que vayamos a otros lugares donde la salsa podría no tener cabida, lugares extraños para que suene la canción tambaleante que interrumpe y nos saca de la comodidad.
Sesión 5
La poesía y el cancionero de los presagios
En la pista rumbera no existen la angustia, la muerte, el desempleo, el hambre, ni el abandono, solo la luna negra del acetato que gira y vuelve ficción la tenacera de la vida.
Hablemos de ese instante de burla al vacío, cuando tenemos derecho a ser inmortales en el frenesí de la vía láctea musical. De la calle a la pista, de la pista al poema. Del modo de escribir cuando se baila o se canta en la ducha, en ese detenerse un instante en el golpeteo de la mesa o en el ritual paralizante de quitarle la etiqueta a la cerveza.
De eso mismo que sólo la poesía puede dar cuenta a ritmo de salsa.
Sesión 6
Velada, tertulia, apoteosis salsera
En esta última sesión leeremos los textos escritos durante el taller, pensaremos en las carátulas de los álbumes de salsa, brindaremos y demás constelaciones que surjan en la hoguera salsera.
HORARIO
Sábados de 5.30 a 7.30 pm, a partir del 3 de mayo. El taller se dictará presencial en la librería Lobo de páramo, en el barrio Quinta Camacho, o de manera virtual por Google Meet.
TALLERISTA
Estefanía Almonacid Velosa
Escritora, periodista y magíster en Estudios Literarios de la Universidad Nacional. Amante de la danza, la fotografía y el periodismo narrativo. Autora de Zalamera, poemario que será reeditado por Corazón de lobo, y Emilia por Bogotá, crónica que sigue los pasos de la primera mujer periodista del país.
INFORMACIÓN Y PAGO
$395.000 pesos colombianos
o
99 dólares*
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